miércoles, 20 de abril de 2011

SOÑABA

Soñaba con aquella voz serena, noche tras noche. Era un sueño recurrente que se repetía sin cesar. Amaba cada palabra dicha por aquella boca que al llegar el día silenciaba y en ese silencio encontraba el desasosiego hasta que llegaba de nuevo la noche.

Y así se sucedían los días y ella envejecía sin poder evitar que su vida se fuera en cada sueño revivido... Nunca lo había visto en persona, pero conocía de él todo lo que ncesitaba saber y en esa locura diaría agonizaba el deseo de recuperar el tiempo perdido.

Tiempo era lo que necesitaba, pero tiempo era de lo único de lo que no disponía.

¿Por dónde empezar?

Escribir es sólo cuestión de decisión, de iniciativa, de tiempo.... Es cuestión de contar lo que se siente, lo que se vive, lo que se sueña....

Los dedos pasean rápido por las teclas del ordenador, así como antes viajaban rápido por los folios en blanco, pero siempre con el afán de dejar escrito aquello que se siente, se sueña o que no se quiere olvidar.

Por eso hoy comienza mi nueva meta, escribir, reflejar en cada párrafo, frase, palabra todo aquello que quiero expresar, que callo y que no quiero que se pierda en los rincones de mi memoria